Pero sabía que era mentira ¡los dragones no existen! Llamé a Ander y a Carlos para preguntarles si venían con migo a la isla. Entonces fuimos al bosque, a una guarida que tenemos allí. Entonces dijo Ander:
- ¡Venga si, vamos a ir!
Cogimos una mochila cada uno y fuimos. Pero lo que no sabíamos era como llegar. Fuimos al taller del padre de Carlos, que hace globos. Entonces hicimos lo que hacen en UP, con bicis. Pero al final no funcionó, y decidimos coger un globo para volar. Lo tuvimos que robar porque unos niños no podían controlar un globo. Pero Carlos preguntó:
- Y por que no vamos con un adulto? y yo le respondí:
- Porque el es mayor y nosotros niños no nos dejaría ir.
Intentamos volar con el globo pero no sabíamos. De repente nos pillaron y llamaron a nuestros padres. Al final no fuimos, pero nos prometimos que cuando fuéramos adultos, iríamos sin falta a la isla.
Bien Unai
ResponderEliminar