2010-10-04

MI VIEJO LÁPIZ

En el estuche se encontraba una multitud de rotuladores, boligrafos, gomas y otros objetos diversos. Perdido entre todos ellos se hallaba un viejo, pequeño y gastado lápiz.
¡Ahora me acuerdo! Ese fue el lápiz con el que aprendi a escribir:
- Hace unos años, cuando yo tenía 5 años, fui con mi madre a comprar los libros y todo para el colegio. Compramos todo menos los lápices, se habían agotado. Cuando nos subimos al coche vimos que teníamos poca gasolina y fuimos a la gasolinera. En la gasolinera había mucha cola y teníamos que esperar mucho. Pero nos fijamos en que había un señor que estaba vendiendo lápices. Entonces fuimos a donde él y le compramos un lápiz. Cuando nos metimos en el coche, el lápiz se me enganchó en la puerta y se le quedo una marca inolvidable. El primer día de clase, no me tocó con ningún amigo, y nadie me conocía. Para aprender a escribir nos hacían hacer ejercicios muy simples. Yo cuando llegué a casa estaba desilusionado, pero al intentar escribir una carta a mi padre, me di cuenta de que sabía escribir, y de que esos ejercicios eran muy útiles.

Esta es la historia en la que aprendí a escribir.

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